En los últimos años, la tecnología agrícola ha avanzado a un ritmo que contrasta con los miles de años de historia del cultivo tradicional.
El desarrollo de sistemas de cultivo en contenedores, capaces de recrear ambientes controlados y transportar cosechas completas, abre la puerta a una forma distinta de producir alimentos.
Estos sistemas permiten duplicar e incluso multiplicar por 2,5 el rendimiento, según se recoge en un artículo del medio digital El Español: “Del arado al uso de robots, sensores e inteligencia artificial hay un abismo, que ha permitido la puesta en marcha de proyectos como el sistema de Dyson que multiplica por 2,5 el rendimiento de los cultivos”.
Un nuevo modelo productivo
La llamada agricultura vertical en contenedores rompe con limitaciones tradicionales: requiere poca superficie, no depende del clima y permite ubicar las unidades productivas tanto en zonas urbanas como rurales.
Producir todo el año en espacios reducidos es uno de sus principales atractivos.
El caso del wasabi: un cultivo exigente
El wasabi es una planta delicada que necesita condiciones muy específicas. Requiere “agua de manantial corriente, sombra parcial o total, un clima fresco y humedad constante”, factores que han reducido su cultivo convencional.
Para enfrentar esta situación, las empresas Nextage y Macnica diseñaron módulos hidropónicos instalados dentro de contenedores estándar.
En ellos, las plantas crecen bajo un ambiente regulado de luz, humedad y temperatura, lo que permite cultivarlas sin experiencia previa gracias al soporte de sistemas automatizados.
Control total del ambiente y menor tiempo de cultivo resumen el aporte principal de esta tecnología.
Cada módulo —de 12 × 2,4 × 2,9 m y 28,8 m² de superficie interna— funciona como un invernadero hidropónico equipado con iluminación LED, aislamiento térmico y sensores. Además, incorpora monitorización por cámaras e inteligencia artificial.
Macnica detalla que “en cada uno de estos módulos se pueden cultivar unas 1.800 plantas de la variedad wasabi Matsuma, una cantidad suficiente para abastecer dos restaurantes de sushi durante 1 año”. El ciclo de cultivo se reduce de 20–24 meses a cerca de 12.
Ventajas de la modularidad y la movilidad
El uso de contenedores de transporte facilita ampliar la producción de manera progresiva. Según la fuente, “la naturaleza modular del sistema permite ampliar la producción y adaptar los componentes del sistema a diferentes espacios, tanto a pequeña como a gran escala”.
No requiere obras permanentes ni grandes superficies agrícolas, lo que lo hace compatible con múltiples entornos.
Japón ha sido pionero en su implementación, y ahora se planea extender la tecnología a Europa, incluyendo Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y España.
Agricultura indoor y sistemas controlados
La agricultura en contenedores forma parte de la agricultura indoor, donde la hidroponía y la automatización permiten controlar luminosidad, humedad, nutrientes y ventilación. Esto facilita:
- Uso eficiente del agua y nutrientes
- Producción durante los 12 meses del año
- Menor huella de carbono al acercar los cultivos a los consumidores
- Mayor rendimiento por metro cuadrado gracias a estructuras verticales
Consideraciones para su expansión
Aunque presenta grandes ventajas, este modelo requiere inversiones iniciales y un manejo adecuado de la energía. Sin embargo, la integración de sensores, cámaras e IA permite que, como recoge la fuente, “cualquier persona sin conocimientos ni experiencia previa en el sector tenga sus propios cultivos”.
Accesibilidad y automatización apuntan a un cambio en la manera de producir alimentos.
A futuro
Los cultivos en contenedores ofrecen una vía distinta para afrontar limitaciones tradicionales de la agricultura: falta de suelo, variabilidad climática y demanda creciente de alimentos.
Con sistemas replicables, móviles y controlados, la producción agrícola se vuelve más flexible y adaptable a distintos territorios.
La agricultura del futuro podría no depender del suelo ni del clima, sino de espacios inteligentes y modulares capaces de producir alimentos de forma continua.
Fuente: El Español



